Con la preparación y activa organización del equipo de pastoral del Liceo Sara Blinder, la capilla de nuestro establecimiento emuló al cenáculo de Jerusalén en el que Jesús celebró la Pascua Judía junto a sus más cercanos, compartiendo el pan, que se convertiría en la carne del Salvador y el vino que sería eventualmente Su Sangre.
La reflexión tuvo 2 partes: una histórica para comprender más profundamente el significado de estos rituales en el tiempo mismo de Jesús y los simbolismos de lo que se dijo e hizo en ese contexto por una parte, y una invitación a un Vía Crucis espiritual, en el que cada una de las 14 estaciones tradicionales, estuvo revestida por uno de los 5 valores de nuestro proyecto educativo, es decir, respeto, responsabilidad, autonomía, solidaridad y honestidad.
